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lunes, 11 de mayo de 2020

450.- EVANGELIO Y COMENTARIO

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. AMÉN

Evangelio según san Juan 14, 21-26 
“Vendremos a él y haremos morada en él”. El Señor quiere establecer su morada en nosotros, quiere habitar en nosotros a pesar de cómo somos con frecuencia, del poco caso que en ocasiones le hacemos; no hace el Señor ascos de nuestras huidas, de las veces que le engañamos cuando vamos tras las “obras de nuestras manos” y las endiosamos. Parece que todo eso le importa bastante poco al Señor. Que hace morada en nosotros, que viene humildemente a nuestra vida, nuestra casa, para ordenarla, limpiarla, darle un nuevo sentido, abrir las ventanas para que entre el viento del Espíritu Santo, que sople con fuerza para que desaparezca de nuestra vida todo aquello que nos separa de los otros y del mismo Señor. Ya no sólo que la “palabra habita en medio de nosotros”, sino que “habita en nosotros”, dentro de nosotros, transformándonos desde dentro. Es la grandeza del amor, querer estar lo más cerca y unido al ser amado. Así es Dios con nosotros. Feliz día.Escribe un mensaje

sábado, 9 de mayo de 2020

449.- EVANGELIO Y COMENTARIO

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. AMÉN

Evangelio de san Juan 14, 7-14

“El que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores”. Porque creer en el Señor es ir poco a poco identificándose con Él, con su estilo de vida; es hacer hoy en nuestro tiempo aquello que Él hizo, es llevar a nuestro tiempo su mensaje válido para todas las épocas. Y creer en el Señor no consiste en una simple “capa de barniz”, sino en un cambio desde la raíz, un cambio que afecta a toda nuestra existencia, un cambio que nos va modelando y haciendo semejantes a Él. Eso implica dejar atrás una manera de ser para asumir la novedad del evangelio, implica que ya es cosa del pasado una manera de comportarse. Y haremos obras aún mayores que las de Jesús de Nazaret, porque cada tiempo es distinto, cada época diferente, y entiendo, que se trata de llevar a nuestra vida, a nuestro tiempo la buena noticia del evangelio de Jesucristo. Es el reto que asumimos, el más hermoso de los retos, vivir la fe en el Señor hoy. Feliz día.

jueves, 30 de abril de 2020

448.- LA ROTONDA. Mayo 2020



447.- EVANGELIO DEL DÍA

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO, AMÉN

Evangelio de San Juan Jn 6, 44-51

 “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre”. Como Jesús de Nazaret, también tu eres el pan vivo bajado del “cielo”, salido de las manos de Dios, salido de la familia e iglesia para alimentar al hambriento no sólo de pan sino también de compañía, al hambriento de ser escuchado, al hambriento de Dios. Y porque somos obra del Señor, salidos de sus manos, nuestra vida tiene que ser un reflejo de tamaño artista. “El que coma de ese pan vivirá para siempre”, porque el pan que tu das no es soso ni endurecido ni tiene moho, es pan bueno hecho con los “granos” de tu entrega, los granos de tu servicialidad, los granos de tu gratuidad, de tu presencia, de tu paciencia, etc. Porque llevas vida, llevas alegría, llevas el evangelio, llevas al Señor; y si es a Dios a quien das, entonces entregas vida para siempre, si lo que ofreces es la amistad con el Señor, ¿qué más vida podemos esperar? Cuando llevas y entregas al Señor eres tú mismo quien se entrega, das vida, das testimonio, das ejemplo y abres caminos para el encuentro con Dios, con la vida.
                                                             
                                                                     Feliz día

martes, 28 de abril de 2020

446.- EVANGELIO DEL DÍA

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPIRITU SANTO. AMÉN

Evangelio de san Juan 6, 30-35 

“Señor, danos siempre de ese pan”. Y Jesús contestó: “Yo soy el pan de vida”. No es el pan que comemos cada día y nos sacia temporalmente, Jesús, el Señor es el pan que nos da vida, alimenta el corazón y le da fuerzas para acercarnos y querer a los demás; no es el pan hecho de trigo sino el pan hecho con la entrega y el servicio cada día, hecho con el esfuerzo para hacer familias, comunidades e iglesia donde de verdad se viva la fraternidad. El Señor es el pan de vida pues en Él nos reunimos como “granos”, Él es la razón de la comunidad, de la iglesia; y como Él “alimentamos” (o debemos alimentar) a los otros con nuestro testimonio, alimentamos con el servicio y la humildad. Como Jesús, debemos ser el pan que se ofrece, pan que se entrega y deshace por los otros, pan que alimenta y ayuda a crecer a los demás, pan formado por muchos “granos” que se juntan para dar sabor y consistencia a las familias y a la iglesia, pan sencillo para llegar a las mesas de todas las familias, es decir, que la palabra de Dios llegue a través nuestro, a todas las gentes. Si Jesús es el pan de la vida porque es vida lo que nos proporciona, que nunca seamos ese pan envejecido, duro y seco que se tira, sino al contrario, pan blando, agradable, pues así tiene que ser la familia, comunidad, la iglesia y cada creyente, un lugar agradable, lugar de encuentro con Dios.

                              Feliz día.

domingo, 26 de abril de 2020

445.- EVANGELIO DEL DÍA

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. AMÉN

HOLA A TODOS. HOY DOMINGO 26 DE ABRIL A LAS 12,30 TRANSMITIRÉ LA EUCARISTÍA FACEBOOK. OS INVITO A TODOS LOS DE LA PARROQUIA A SEGUIRLA, LOS QUE TENGÁIS INTERNET, CLARO.
VOY A PONER EL CRISTO DE LA CAPILLA EN EL PORCHE DE LA IGLESIA. EL CRISTO DE LA ESPERANZA AL QUE PEDIRLE PARA QUE PROTEJA A NUESTRO BARRIO DE SANTA ISABEL. SI OS ACERCAIS A LA COMPRA O LOS NIÑOS A PARTIR DEL DOMINGO, PODREIS REZARLE. AUNQUE DIOS ESTÁ EN EL CORAZÓN DE CADA UNO. SALUDOS. EL SEÑOR HA RESUCITADO. VERDADERAMENTE HA RESUCITADO.

                                                    Nuestro Cristo a la puerta de la iglesia

Evangelio de san Lucas 24, 13-35
    
Los discípulos de Emaús. “Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan”. ¿Qué había pasado por el camino? Pues que en su fracaso, el de los dos discípulos, Jesús había resucitado. Ambos se sentían decepcionados, creían que Jesús de Nazaret era un fracasado, que su proyecto no tenía futuro alguno y que les había fallado. Sus esperanzas estaban hechas añicos. Sus ideales de restauración habían caído por tierra. Habían puesto su esperanza en sus ideales más que en Jesús. Parece que confiaban más en ellos que en Jesús y la fuerza del amor de Dios. Y de eso iban hablando. Seguramente llevaría tiempo a los discípulos echar por tierra sus ideas y asimilar el proyecto de Dios. Sus ideales eran restaurar el reino de Dios impuesto como diera lugar, no habían entendido que la propuesta del Señor pasaba por la propia entrega. Sin embargo, leyendo las escrituras se dieron cuenta que una página nueva se abría con Jesús de Nazaret, que el amor de Dios Padre había llegado al máximo, cayeron en la cuenta que la historia no terminaba en la cruz sino en la vida, la resurrección, conocieron el don y la voluntad del Señor realizada en Jesús. Y conforme descubrían su corazón ardía, y entendieron aquel gesto de Jesús de “partir” y “dar” el pan, entendieron que entonces él les decía que ahí estaba su vida, en partir, dar y entregar la vida por los otros, entendieron que darse es lo que proporciona la vida porque tras todo ello se encuentra el amor de Dios Padre. Y esa es la experiencia que transmiten a los demás. Y comparten todos, porque cada cual ha tenido su encuentro con el Señor, cada uno distinto, personal, experiencias únicas. Y como esos discípulos, al leer las Escrituras nos damos cuenta que en ellas está no sólo la vida e historia de Jesús sino la tuya, la mía, la de todos; pero una historia abierta sin fin, porque en ella está el Señor.
         Feliz día.

miércoles, 22 de abril de 2020

444.- EVANGELIO DEL DÍA

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. AMÉN

San Juan 3,16-21



Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.
Este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal detesta la luz, y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras.
En cambio, el que obra la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.



Comentario 


El evangelio de hoy está lleno de palabras cargadas de mucho sentido y profundidad simbólica. 'Tanto amó Dios al mundo' El amor es el motor de todo, es la propuesta de Dios para cada uno de nosotros. Es la manera nueva y maravillosa de entender la relación con Dios. 'Para tener vida eterna' Es de Vida de lo que hablamos, en nuestra relación con Dios está en juego la Vida, con la mayúsculas de sentido. Nuestro Dios es un Dios de vivos, de vivir intensamente y en profundidad. 'Para que el mundo se salve', la salvación es el regalo, ama, quiere que vivamos  y nos salva. Alejémonos de esos predicadores que hablan de un dios que condena, de un dios que echa fuera, que impone castigos... En días como estos se escuchan algunas voces que hablan de ellos. No es el Dios de Jesucristo. 'La luz vino al mundo' No quiere tinieblas, quiere luz, una luz para no tropezar, para nos perderse, para mostrarse cada uno como es, para que no tengamos miedo... tenemos que acogerla, no alejarla de nuestro corazón y pasarla a otros. 'Él que obra la verdad', la verdad es la manera de dar testimonio, de mostrarle, de anunciarle. Una verdad que se cimienta en Él que es la Verdad. Amor, Salvación, Vida, Luz, Verdad... auténticos regalos y abrazos de Dios para cada hombre y mujer de este mundo. ¿Por qué tanto miedo? Es nuestro Dios es cercano, nos quiere.