EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO, AMÉN.
Evangelio de san Juan 16, 5-11
“Conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito”. ¿Quién es el Paráclito? Si, el Espíritu Santo, el amor y la amistad del Señor, es como la carta de amor que el Señor nos envía; pero hoy, y valga la comparación, el “Paráclito” también eres tú, porque tenemos que ser con nuestro estilo de vida el mensaje que Dios Padre envía, ser su presencia hoy en medio de nuestra historia y el tiempo que nos ha tocado vivir, ser una buena noticia de esperanza. “Conviene que yo me vaya”, pero el Señor no nos quiere decir que se marcha y nos deja abandonados, huérfanos, no; es como la madre y el padre de familia que siempre se encuentran ahí, pues los hijos se hacen mayores, marchan de casa pero sabiendo que siempre cuenta con unos padres a su lado, atentos a él, a cómo discurre su vida, siempre prestos a echarle una mano siempre que haga falta. Así es el Señor con nosotros, que nos quiere adultos en la fe, desarrollando nuestras virtudes y poniéndola al servicio social, de la iglesia, nos quiere capaces de desenvolvernos por nosotros mismos, pero además siempre atento a cada uno de sus hijos, siempre listo para tender una mano. Es el Dios de nuestra fe.
Feliz día.
El día a día de nuestra parroquia: agenda, actividades, noticias... todo los que vamos programando y se va viviendo. ......................................................................................................................ADELANTE, LA PUERTA ESTÁ ABIERTA...............................................................................................................................
INFORMACIÓN
martes, 19 de mayo de 2020
domingo, 17 de mayo de 2020
454.- EVANGELIO Y COMENTARIO
EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. AMÉN
Evangelio de san Juan 14, 15-21
“Si me amáis, guardaréis mis mandamientos”. Es la condición para guardar los mandamientos del Señor, amarle. Porque cuando de verdad se quiere a alguien cuesta poco guardar sus mandatos, cumplir su voluntad, hacerla caso. ¿Y cuáles son los mandamientos del Señor? El amor a Dios Padre y al otro. Y al cumplir los mandamientos mostramos que le queremos. Pero lo primero es sentirse querido por el Señor, porque de lo contrario cumplir sus mandamientos se convierte en una carga insufrible, en una imposición insoportable; por el contrario, desde el amor a Él se nos hace fácil y llevadero cumplir sus mandatos, porque cuando se quiere a alguien lo que se busca es agradarle. Si queremos agradar al Señor tenemos que volcarnos en los otros, en el que tengo al lado, acompañando un rato al que se encuentra solo, al enfermo, prestando oídos al que quiere desahogarse, etc. Eso es lo que hizo y el mensaje que nos deja Jesús de Nazaret, quien buscó en todo momento cumplir la voluntad de Dios Padre porque por encima de todo lo quería con verdadera pasión, y por eso llevó el proyecto de Dios hasta el final y encontrar la vida eterna para todos. ¿Estamos apasionados por Dios Padre, por su propuesta? ¿Vivimos los mandamientos del Señor como imposición o como medio de liberación y amistad con Él? Feliz día.
Evangelio de san Juan 14, 15-21
“Si me amáis, guardaréis mis mandamientos”. Es la condición para guardar los mandamientos del Señor, amarle. Porque cuando de verdad se quiere a alguien cuesta poco guardar sus mandatos, cumplir su voluntad, hacerla caso. ¿Y cuáles son los mandamientos del Señor? El amor a Dios Padre y al otro. Y al cumplir los mandamientos mostramos que le queremos. Pero lo primero es sentirse querido por el Señor, porque de lo contrario cumplir sus mandamientos se convierte en una carga insufrible, en una imposición insoportable; por el contrario, desde el amor a Él se nos hace fácil y llevadero cumplir sus mandatos, porque cuando se quiere a alguien lo que se busca es agradarle. Si queremos agradar al Señor tenemos que volcarnos en los otros, en el que tengo al lado, acompañando un rato al que se encuentra solo, al enfermo, prestando oídos al que quiere desahogarse, etc. Eso es lo que hizo y el mensaje que nos deja Jesús de Nazaret, quien buscó en todo momento cumplir la voluntad de Dios Padre porque por encima de todo lo quería con verdadera pasión, y por eso llevó el proyecto de Dios hasta el final y encontrar la vida eterna para todos. ¿Estamos apasionados por Dios Padre, por su propuesta? ¿Vivimos los mandamientos del Señor como imposición o como medio de liberación y amistad con Él? Feliz día.
viernes, 15 de mayo de 2020
453.- RECOMENDACIONES PARA ASISTENCIA A MISA
ES MUY IMPORTANTE PROTEGERSE Y ASÍ TAMBIÉN PROTEGEMOS A LOS DEMÁS
SI TIENES SÍNTOMAS, ESTÁS EN CUARENTENA O ERES PERSONA DE RIESGO, PUEDES SEGUIR LA MISA POR TELEVISIÓN O MEDIOS DIGITALES
SI VAS A ASISTIR A MISA TIENES QUE:
- VENIR CON TIEMPO DE ANTELACIÓN
- VENIR CON:
MASCARILLA PUESTA
SOLUCIÓN HIDRO-ALCOHÓLICA
- MANTENER DISTANCIA DE 1.5 m. CON LOS DEMÁS
- SENTARTE DONDE LOS CÍRCULOS ROJOS QUE HAY EN LOS BANCOS
- EVITAR TOCAR LOS BANCOS Y TODO LO DEMÁS
- COMULGAR EN LA MANO
- RESPETAR LA SALIDA, SALEN PRIMERO LOS BANCOS DEL FINAL
- SEGUIR EL RESTO DE INDICACIONES
- LIMOSNERA EN LA ENTRADA. NO SE PASARÁ BANDEJA DURANTE LA MISA
GRACIAS
452.- EVANGELIO Y COMENTARIO
EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPIRITU SANTO.AMÉN
Evangelio de san Juan 15, 12-17
“A vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer”. Y es que eso es lo que tiene la amistad, compartir con los otros lo que somos y tenemos. Jesús de Nazaret nos ha dado a conocer su experiencia de Dios Padre, la comparte con nosotros no para que tengamos la misma experiencia que Él, que eso es imposible, sino para que tengamos la nuestra, nuestro encuentro personal con Dios Padre. Y eso es lo que tiene que suceder no sólo en la familia y la comunidad o iglesia, sino en todos los ámbitos de la vida, compartir la alegría de la fe y la amistad con el Señor. Es verdad que hoy es muy difícil, pues fácilmente encontramos rechazo e indiferencia incluso en las propias familias, pero entiendo que cuando se lleva de verdad bien arraigada la fe, ésta sale de manera espontánea. Quizá pensamos que ante los otros tenemos que mostrarnos perfectos, aguantarlo todo, que parece se aprovechan de nosotros, etc., pero no es así. Fe es creer en Dios, sentir esa alegría fruto del encuentro con Él; fe no es dolor ni pesadumbre, no es esclavitud a unas normas ni preceptos ni doctrinas ni dogmas, etc.; es por encima de todo una relación de amistad y esa amistad o nos hace de verdad felices o no es tal. Si mi fe conlleva en primer lugar la obligación de unas normas es que estoy equivocado. Es verdad que oramos, vamos a misa, buscamos ratos en soledad para orar con Dios, etc., pero eso es la consecuencia de una amistad, no es lo primero, sino que lo primero es la amistad y luego vendrá lo demás. El Señor nos llama amigos y no siervos, porque el siervo no sabe lo que su señor hace; nosotros sí sabemos lo que hace, siente y desea nuestro amigo Dios. Feliz día.
Evangelio de san Juan 15, 12-17
“A vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer”. Y es que eso es lo que tiene la amistad, compartir con los otros lo que somos y tenemos. Jesús de Nazaret nos ha dado a conocer su experiencia de Dios Padre, la comparte con nosotros no para que tengamos la misma experiencia que Él, que eso es imposible, sino para que tengamos la nuestra, nuestro encuentro personal con Dios Padre. Y eso es lo que tiene que suceder no sólo en la familia y la comunidad o iglesia, sino en todos los ámbitos de la vida, compartir la alegría de la fe y la amistad con el Señor. Es verdad que hoy es muy difícil, pues fácilmente encontramos rechazo e indiferencia incluso en las propias familias, pero entiendo que cuando se lleva de verdad bien arraigada la fe, ésta sale de manera espontánea. Quizá pensamos que ante los otros tenemos que mostrarnos perfectos, aguantarlo todo, que parece se aprovechan de nosotros, etc., pero no es así. Fe es creer en Dios, sentir esa alegría fruto del encuentro con Él; fe no es dolor ni pesadumbre, no es esclavitud a unas normas ni preceptos ni doctrinas ni dogmas, etc.; es por encima de todo una relación de amistad y esa amistad o nos hace de verdad felices o no es tal. Si mi fe conlleva en primer lugar la obligación de unas normas es que estoy equivocado. Es verdad que oramos, vamos a misa, buscamos ratos en soledad para orar con Dios, etc., pero eso es la consecuencia de una amistad, no es lo primero, sino que lo primero es la amistad y luego vendrá lo demás. El Señor nos llama amigos y no siervos, porque el siervo no sabe lo que su señor hace; nosotros sí sabemos lo que hace, siente y desea nuestro amigo Dios. Feliz día.
jueves, 14 de mayo de 2020
451.- EVANGELIO Y COMENTARIO
EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJOS Y DEL ESPÍRITU SANTO, AMÉN.
Evangelio de san Juan 15,9-17
San Matías, apóstol. “Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado”. A Jesús de Nazaret, Dios entre nosotros, lo caracterizó su entrega y dedicación a los otros, el amor que tuvo por ellos mediante gestos de acogida, de perdón, de misericordia, etc. Y esas son los valores que deben adornar la vida, no ya sólo de sus seguidores, sino de toda persona digna, humana. Es el mandato del Señor, el amor de unos a otros. ¿Qué tiene el amor? Amor es dedicación, preocupación por el otro, estar atento a sus inquietudes, ilusiones y proyectos, estar atento a sus penas, dolores y tristezas, amar al otro es estar ahí. Amar es compartir con el otro desde dentro, desde la hondura del corazón, es mostrarse ante el otro tal y como somos, sin ocultar nada, transparencia absoluta; amar al otro es perdonar, comprender y dar nueva oportunidad; es conocerle, respetar sus silencios, en sus malos momentos estar ahí, compartir sus alegrías. Amar al otro es respetar su libertad a pesar del dolor propio, acogerlo cuando se equivoca y regresa cabizbajo, es animarlo y ayudarle a levantar la cabeza; es mostrarle nuevos caminos de realización y, desde la fe, el camino de Dios.
Feliz día.
lunes, 11 de mayo de 2020
450.- EVANGELIO Y COMENTARIO
EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. AMÉN
Evangelio según san Juan 14, 21-26
“Vendremos a él y haremos morada en él”. El Señor quiere establecer su morada en nosotros, quiere habitar en nosotros a pesar de cómo somos con frecuencia, del poco caso que en ocasiones le hacemos; no hace el Señor ascos de nuestras huidas, de las veces que le engañamos cuando vamos tras las “obras de nuestras manos” y las endiosamos. Parece que todo eso le importa bastante poco al Señor. Que hace morada en nosotros, que viene humildemente a nuestra vida, nuestra casa, para ordenarla, limpiarla, darle un nuevo sentido, abrir las ventanas para que entre el viento del Espíritu Santo, que sople con fuerza para que desaparezca de nuestra vida todo aquello que nos separa de los otros y del mismo Señor. Ya no sólo que la “palabra habita en medio de nosotros”, sino que “habita en nosotros”, dentro de nosotros, transformándonos desde dentro. Es la grandeza del amor, querer estar lo más cerca y unido al ser amado. Así es Dios con nosotros. Feliz día.Escribe un mensaje
Evangelio según san Juan 14, 21-26
“Vendremos a él y haremos morada en él”. El Señor quiere establecer su morada en nosotros, quiere habitar en nosotros a pesar de cómo somos con frecuencia, del poco caso que en ocasiones le hacemos; no hace el Señor ascos de nuestras huidas, de las veces que le engañamos cuando vamos tras las “obras de nuestras manos” y las endiosamos. Parece que todo eso le importa bastante poco al Señor. Que hace morada en nosotros, que viene humildemente a nuestra vida, nuestra casa, para ordenarla, limpiarla, darle un nuevo sentido, abrir las ventanas para que entre el viento del Espíritu Santo, que sople con fuerza para que desaparezca de nuestra vida todo aquello que nos separa de los otros y del mismo Señor. Ya no sólo que la “palabra habita en medio de nosotros”, sino que “habita en nosotros”, dentro de nosotros, transformándonos desde dentro. Es la grandeza del amor, querer estar lo más cerca y unido al ser amado. Así es Dios con nosotros. Feliz día.Escribe un mensaje
sábado, 9 de mayo de 2020
449.- EVANGELIO Y COMENTARIO
EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. AMÉN
Evangelio de san Juan 14, 7-14
“El que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores”. Porque creer en el Señor es ir poco a poco identificándose con Él, con su estilo de vida; es hacer hoy en nuestro tiempo aquello que Él hizo, es llevar a nuestro tiempo su mensaje válido para todas las épocas. Y creer en el Señor no consiste en una simple “capa de barniz”, sino en un cambio desde la raíz, un cambio que afecta a toda nuestra existencia, un cambio que nos va modelando y haciendo semejantes a Él. Eso implica dejar atrás una manera de ser para asumir la novedad del evangelio, implica que ya es cosa del pasado una manera de comportarse. Y haremos obras aún mayores que las de Jesús de Nazaret, porque cada tiempo es distinto, cada época diferente, y entiendo, que se trata de llevar a nuestra vida, a nuestro tiempo la buena noticia del evangelio de Jesucristo. Es el reto que asumimos, el más hermoso de los retos, vivir la fe en el Señor hoy. Feliz día.
Evangelio de san Juan 14, 7-14
“El que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores”. Porque creer en el Señor es ir poco a poco identificándose con Él, con su estilo de vida; es hacer hoy en nuestro tiempo aquello que Él hizo, es llevar a nuestro tiempo su mensaje válido para todas las épocas. Y creer en el Señor no consiste en una simple “capa de barniz”, sino en un cambio desde la raíz, un cambio que afecta a toda nuestra existencia, un cambio que nos va modelando y haciendo semejantes a Él. Eso implica dejar atrás una manera de ser para asumir la novedad del evangelio, implica que ya es cosa del pasado una manera de comportarse. Y haremos obras aún mayores que las de Jesús de Nazaret, porque cada tiempo es distinto, cada época diferente, y entiendo, que se trata de llevar a nuestra vida, a nuestro tiempo la buena noticia del evangelio de Jesucristo. Es el reto que asumimos, el más hermoso de los retos, vivir la fe en el Señor hoy. Feliz día.
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