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martes, 21 de abril de 2020

443.- EVANGELIO DEL DÍA

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. AMÉN

San Juan (3,5a.7b-15):

"Para que todo el que cree en Él tenga vida eterna" Esa es la clave que Jesús explica a Nicodemo. Tener fe. Creer en Él. Esto mueve la vida, da sentido a lo que hacemos y llena de confianza lo que vivimos. A veces la fe se llena de dudas pero puede más la confianza y seguimos poniéndonos en sus manos, dejando que Él no guíe. No es cuestión de saber todas las respuestas a las preguntas sino saber que Él tiene esas respuestas y confiamos en Él. Nicodemo le pregunta por lo que para él son imposibles... Jesús le contesta con su vida, con lo que va a pasar, poniéndose como ejemplo donde mirar, donde refugiarse, donde apoyarse... Parece que le diga que confíe, que le mire como 'cuando Moisés elevó la serpiente en el desierto' al mirarle con fe en Dios los israelitas quedaban curados. Al mirarle, al confiar en Él, al poner nuestra vida en sus manos, al dejarle sitio en nuestro corazón, al saber que Él es el Hijo del hombre... no sabemos las respuestas del cómo ni quizá el porqué, pero si sabemos que nos salva, que nos quiere, que nos cura, que nos acompaña siempre... ¿A quién miras en tu vida? Confía, es 'el siempre fiel'.
Buenos días. #YoMeQuedoEnCasa llenando la incertidumbre de recuerdos y nombres https://buenanoticiadiaria.blogspot.com/2020/04/creer-en-el.html

lunes, 20 de abril de 2020

442.- EVANGELIO DEL DÍA

 EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. AMÉN.

San Juan 3,1-8

Había un hombre del grupo de los fariseos llamado Nicodemo, jefe judío. Este fue a ver a Jesús de noche y le dijo:
«Rabí, sabemos que has venido de parte de Dios, como maestro; porque nadie puede hacer los signos que tú haces si Dios no está con él».
Jesús le contestó:
«En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios».
Nicodemo le pregunta:
«¿Cómo puede nacer un hombre siendo viejo? ¿Acaso puede por segunda vez entrar en el vientre de su madre y nacer?».
Jesús le contestó:
«En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu. No te extrañes de que te haya dicho: “Tenéis que nacer de nuevo”; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabemos de dónde viene ni adónde va. Así es todo lo que ha nacido del Espíritu».


 

Jesús le propone a Nicodemo 'nacer de nuevo'. Una propuesta que no entiende. ¿Cómo es posible? ¿Es posible empezar de nuevo? ¿Es posible parar el tiempo y volver a empezar? Jesús le habla de bautismo, del Espíritu, de una vida distinta. Quizá en este tiempo que nos ha tocado vivir también tengamos que escuchar ese mensaje de nacer de nuevo, de generar una manera nueva de vivir que nos lleve a romper el miedo, a no cometer errores, a comenzar a vivir pensando en los otros, a apuntarnos a algo nuevo... 
Nicodemo ha visto y descubierto en Jesús alguien especial, su mensaje le ha cautivado, le llama Rabí. Quiere aprender, quiere saborear lo nuevo que Jesús anuncia. Jesús le propone que dé un paso más, que cambie su vida, que sea un hombre nuevo, que no se conforme con una enseñanza o una lección... Jesús le habla de vida, de vivir de otra manera, de dar un cambio total en su proyecto de vida. El bautismo que le propone es salir de lo viejo, 'lavarse' de todo aquello que lo tiene atrapado en un pasado que atenaza y pesa, un Espíritu que le haga romper todo tipo de ataduras, miedos y vacíos y.... nacer de nuevo, ser un hombre nuevo. La propuesta también es para ti y para mi.  https://buenanoticiadiaria.blogspot.com/2020/04/ser-nuevos.html

sábado, 18 de abril de 2020

441.- EVANGELIO DEL DÍA

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. AMÉN.
Evangelio de san Marcos 16, 9-15.
“Se apareció primero a María Magdalena”, de la que el Señor había sacado “siete demonios”. El Señor realizó en Mª
Magdalena un cambio radical, de raíz. ¿Y cómo no anunciar eso? Fruto del encuentro del Señor con María, seguro que en ella dio comienzo un proceso que culminó con su total entrega a la causa de Jesús de Nazaret. María se asombraría de las palabras de Jesús que hablaba de Dios Padre, que no la condenaba, como los fariseos, los doctores de la ley, etc., sino de un Dios acogedor de sus hijos, Dios que perdona, te abraza y acoge porque te quiere; Dios que no condena sino que sufre con el dolor, la pena y tristeza de sus hijos (¡y que padre no padece cuando lo hacen sus hijos!), a la vez que se alegra de su felicidad, cuando se sienten bien. Y esas palabras iban poco a poco llegando y llenando el corazón de María, y desde la raíz su vida iba cambiando porque alguien la quería tal cual era y, desde ahí, comenzar una transformación que la llevaría a su dedicación plena a Jesús de Nazaret. Y ¿cómo no decir eso?, ¿cómo no transmitir a los demás la Buena noticia del amor de Dios? Porque las buenas noticias se comunican rápidamente. María es testigo de Dios vivo, presente y que actúa, da testimonio de lo que Dios ha hecho en su vida, cómo la ha transformado en una persona feliz, libre, auténtica. Ella da testimonio del amor de Dios. ¿Y nosotros? Como ella, también tenemos que ser testigos de lo que Dios hace en cada uno.

viernes, 17 de abril de 2020

440.- EVANGELIO DEL DÍA

 EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRUTU SANTO. AMÉN

Evangelio de san Juan 21, 1-14 

La misión de los discípulos y nuestra. “Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis peces”. Era de noche, habían salido a pescar, pero siguiendo las indicaciones de Pedro la pesca resulta nula; aparece el Señor y les pide pescado que no tienen, y les indica dónde tienen que echar las redes. Y así lo hacen, guiados por la palabra de Jesús la pesca es abundante. ¿Dónde tenemos que echar nuestras “redes”?, y ¿qué redes?, ¿qué criterio nos guía? Para lanzar nuestras “redes” nunca puede guiarnos el criterio de destacar por encima de los otros, de ser más ingeniosos o listos que los demás, de lo bien que hacemos las cosas, etc., sino el criterio que orientó a Jesús de Nazaret, el bien de las personas; y para ello tenemos que lanzar las redes de la solidaridad, las redes de la compasión, de la amistad, de detenernos un rato con los otros, etc.; y no son “redes” que lanzamos de vez en cuando sino que tiene que ser algo que salga de manera espontánea de nosotros, algo que sale de forma natural. Cuando es la palabra del Señor quien orienta nuestras vidas, ésta marcha por derroteros de justicia, de entrega y misericordia; por ello que su palabra continúe siendo la brújula que nos oriente en la vida.

miércoles, 15 de abril de 2020

437.- EVANGELIO DEL DÍA

Evangelio de san Lucas 24, 13-35 

 Discípulos de Emaús. “Y, comenzando por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras”. Jesús de Nazaret les ayuda a descubrir a ellos dos, Cleofás y su amigo (nosotros, la comunidad), que en las Sagradas Escrituras vemos reflejada nuestra vida, es el espejo donde mirarnos, ella hace referencia a nosotros. Y desde esa “tierra fecunda”, partiendo de ella, Jesús vivió el Nuevo Testamento (no lo escribió), lo vivió; y como él, también nosotros y mirándonos en el espejo de la Biblia tenemos que escribir nuestro evangelio, escribir y sobre todo ser, una buena noticia. Hoy, en la situación de emergencia que nos encontramos y a pesar de ella, ¿somos esperanza para los otros?, ¿les ayudamos a sobrellevar con dignidad esta situación de pandemia?, ¿les sacamos aunque sea una pequeña sonrisa? Hoy, entre otras cosas, eso es ser una buena noticia. El Señor Dios jamás nos abandona sino que nos fortalece en la debilidad, en los momentos de flaqueza anímica, entonces y más que nunca Él está ahí a nuestro lado; como a aquellos discípulos, su presencia les aclaró el entendimiento y calentó el corazón para que regresaran al encuentro con sus hermanos, y también hoy Él se hace encontradizo y nos pregunta ¿cómo estáis?, y desahogamos nuestro corazón con Él, y seguro que nos anima, fortalece para seguir empeñados en la vida y continuar siendo buena noticia para los otros. Seamos fuente de ánimo y esperanza.